Apuntes sobre el canon literario

Cuadro blanco sobre fondo blanco. Kazimir Malevich

“El canon, una palabra religiosa en su origen, se ha convertido en una elección entre textos que compiten para sobrevivir, ya se interprete esta elección como realizada por grupos sociales dominantes, instituciones educativas, tradiciones críticas o, como hago yo, por autores de aparición posterior que se sienten elegidos por figuras anteriores concretas” (Bloom, 1995: 30)

Es decir, es una selección de los mejores y más importantes textos literarios cuya auténtica cuestión es: “¿Qué debe leer el individuo que desea leer en este momento de la historia?” (Bloom, 1995: 25). Por supuesto, el canon universal sería inmenso, ya que se unirían las tradiciones occidentales, orientales…, por eso cuando se hacen estudios sobre él se centran en alguno de sus puntos, cuya suma total formaría el canon occidental. Aquí tan solo queremos dar una pequeña visión del concepto de canon, centrándonos en el occidental al que pertenece nuestra cultura y hablando al final de la poesía española actual en relación al canon poético.

Empezaremos diciendo que el canon debe existir, es inevitable “porque somos mortales y nuestro tiempo es limitado” (Bloom, 1995: 40) lo que hace que debamos seleccionar nuestras lecturas, y que mejor forma de hacerlo que acudir a un compendio de las más influyentes e importantes de la historia. Pero la cuestión va más allá, pues no solo es inevitable que exista para ofrecernos una guía cultural sobre la que asentar nuestro saber literario, sino que los escritores quieren de su existencia, ya que el hecho de poder llegar a formar parte de él hace que el autor sea reconocido por las posteriores generaciones y por tanto su figura quede inmortalizada; ya sabemos que nadie muere mientras alguien lo recuerda. Sinceramente, siempre he pensado que a esta afirmación le falta una segunda parte que diga que incluso es posible que alguien que ha muerto siga más vivo que tú o yo. Por ejemplo, entrando ya un poco en poesía, Garcilaso de la Vega o Luis de Góngora, que mueren en 1536 y 1627 respectivamente, están mucho más vivos que la gran mayoría de nosotros, y lo estarán por muchos años más. Al fin y al cabo, es el arte la huella de nuestro paso por el mundo, y si ese arte entra en el canon, la huella se eterniza. 

Resumiendo: la entrada en el canon literario hace inmortales a los escritores; el canon inmortaliza, porque el canon hace recordar.

Ya en la Grecia Antigua, antes de la filosofía de platónica de los siglos IV y V a.C., se plasmaba esto en la poesía, por supuesto que no se hablaba de canon, pero sí de la eternidad a la que la obra de arte lleva a sus creadores: “Zeus nos ha dado un duro destino, para que en adelante seamos cantados por los hombres” afirma Homero en el canto VI de la Ilíada. Pero muchos más poetas tratan este tema, por ejemplo Teognis de Megara en estos bellos versos dirigidos a su amante Cirno, en los que afirma que no solo el poeta continuará con su canto tras la muerte, sino que se recordará por igual también al objeto poético:

Alas a ti yo te he dado; con ellas el mar infinito
y toda la tierra en un vuelo podrás recorrer
sin fatigas; en todo banquete y festejo presente
te hallarás, albergado en las bocas de muchos,
y al son de las flautas de tonos agudos los jóvenes
en rondas de amor, con bellas y suaves tonadas
te citarán. Y cuando bajo las cuevas de la sombría tierra,
a las casas de Hades llenas de lamentos,
ni siquiera entonces, aunque estés muerto perderás la fama,
sino que serás recordado entre la gente al tener un nombre inmortal,
Cirno, y vas a viajar por la tierra de Grecia y por las islas,
atravesando sobre el estéril mar rico en peces,
no sentado a lomos de caballos; sin embargo, que te llevarán
los resplandecientes dones de las Musas coronadas de violeta.
Para todos, a quienes importa, y para todos los que existirán
serás canto por igual, mientras tierra y sol (existan).
Yo sin embargo no obtengo de ti un poco de respeto,
sino que como a un niño pequeño me engañas con palabras.
Jorge Manrique

Los latinos, en gran parte deudores de la filosofía helenística incluyeron estas ideas en su arte, y por tanto, todo ello volvió a despertar posteriormente en Europa con el Renacimiento: En Castilla, Jorge Manrique en sus archiconocidas Coplas dice:

Copla 35

No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis,
pues otra vida más larga
de la fama glorïosa
acá dejáis,

(aunque esta vida de honor
tampoco no es eternal
ni verdadera);
mas, con todo, es muy mejor
que la otra temporal
perecedera.
William Shakespeare

Por último, tan solo un poema más que plasma estas ideas, un soneto de transición entre los siglos XV y XVI, entre Renacimiento y Barroco, escrito por uno de los mejores dramaturgos de la historia, William Shakespeare:

¿A un día de verano compararte?
Más hermosura y suavidad posees.
Tiembla el brote de mayo bajo el viento
y el estío no dura casi nada.

A veces demasiado brilla el ojo solar
y otras su tez de oro se apaga;
toda belleza alguna vez declina,
ajada por la suerte o por el tiempo.

Pero eterno será el verano tuyo.
No perderás la gracia, ni la Muerte
se jactará de ensombrecer tus pasos

cuando crezcas en versos inmortales.
Vivirás mientras alguien vea y sienta
y esto pueda vivir y te dé vida.

Ya sabemos una de las funciones del canon, sin embargo, surge un problema: ¿Están al mismo nivel dentro de él William Shakespeare, Jorge Manrique, Teognis de Megara y Homero? La respuesta claramente es no. Podemos explicar esto a partir de una de las bases de la Semántica Cognitiva, la teoría de prototipos, que aplicada al tema que estamos tratando quedaría así: no todos los elementos del canon se encuentran en un mismo nivel de importancia, sino que hay elementos centrales o prototípicos –obras literarias y autores más representativos y reconocidos- y otros periféricos –obras y autores reconocidos y representativos, pero no al nivel de lo anterior-. Por supuesto, dentro de los elementos periféricos algunos son más cercanos al centro del modelo, mientras que otros están más alejados. En este caso en concreto, podemos afirmar que tanto Shakespeare como Homero junto a sus más importantes obras se encuentran por méritos propios en el mismo centro del canon universal; Manrique estaría en una buena posición pero no sería prototipo como los anteriores, sin embargo sí que estaría situado en una posición más central si estamos hablando del canon poético hispánico; Teognis por su parte no ha sido tan apreciado por grupos sociales, culturales, escritores, tradiciones críticas…, que son los que crean el canon como sabemos gracias a la definición de Bloom, por lo que su posición es muy periférica en el universal, e incluso podemos considerar que no está incluido, aunque ocuparía una mejor situación en el canon poético de la Grecia Antigua.

Esto último nos lleva a otra característica del canon: existe un Gran Canon Occidental, en mayúsculas, en el que se encuentran las obras y los escritores más importantes de la historia de la humanidad. Sin embargo, no es único, ya que cada cultura nacional tiene una visión propia del él, generándose así cánones diversos pero muy similares en cuanto a su forma y contenido. Además, cada cultura tiene su propio canon nacional en el que se recogen sus obras más importantes.

Otra característica importante es que cada época tiene un canon sincrónico determinado por los gustos y las modas culturales. Por ejemplo, es bien sabido que la Generación del 27 –Lorca, Guillén, Aleixandre, Cernuda…- encumbraron como el gran poeta de la historia de las letras hispanas a Luis de Góngora, desplazando a Garcilaso a un segundo plano, es decir, convirtieron en el prototipo por excelencia al poeta barroco y sus difíciles juegos de palabras alejando del centro al renacentista con su lenguaje más sencillo. Comparad en este sentido estos dos maravillosos poemas que describen a una mujer amada:

Luis de Góngora: Soneto LXXXVI 

De pura honestidad templo sagrado,
 cuyo bello cimiento y gentil muro
de blanco nácar y alabastro duro
fue por divina mano fabricado;

pequeña puerta de coral preciado,
claras lumbreras de mirar seguro,
que a la esmeralda fina el verde puro
habéis para viriles usurpado;

soberbio techo, cuyas cimbrias de oro
al claro sol, en cuanto en torno gira, 
ornan de luz, coronan de belleza;

ídolo bello, a quien humilde adoro:
oye piadoso al que por ti suspira,
tus himnos canta y tus virtudes reza.
Garcilaso: Soneto XXIII

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena      
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado       
cubra de nieve la hermosa cumbre;

marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre. 
Detalle de la Venus de Botticelli

Sin embargo, no todo van a ser perfecto, hay un problema que trataré de resumir siguiendo a Méndez Rubio en “¿De dónde viene la violencia al canon poético?”: el hecho de la existencia del canon hace que debamos ver la literatura en una posición maniquea: interior o exterior al canon. Actualmente, el lenguaje y la literatura han sido instrumentalizados por los estados modernos y el mercado para crear un soporte que instaure un proyecto de comunicación masivo y así realizar un control cultural de las masas, es decir, la elección de qué elementos entran en el canon la toma de forma un tanto dictatorial el “grupo social dominante” del que hablaba Bloom en su definición del inicio. El canon es, por tanto, modificado por los intereses del poder que deciden quién entra a él a través del control los grandes medios de masas sin los cuales no puedes ser conocido y por tanto no puedes ser incluido en él, lo que genera una lucha de “textos que compiten para sobrevivir” (Bloom, 1995: 30) en un campo de batalla donde reinan los intereses neoliberales. Qué mejor resumen de esto que las palabras de Chomsky, según el cual las obras masivas y canónicas actuales se convierten en “modelos de propaganda de la ideología neoliberal” (Chomsky, 1992).

 No quiero decir así que gran parte de las obras y autores que se incluyen actualmente no merezcan estar en él, sino que lo que intento reivindicar es que muchas veces a través de los elementos que entran en el canon se trata de tapar y hacer desaparecer a otras muchas grandes obras y escritores que no tienen el respaldo del poder porque lo critican duramente, como es el caso de la poesía experimental actual no basada en los dogmas del realismo: ¿Acaso las obras a las que pertenecen los poemas que aparecen posteriormente no merecen pertenecer al canon poético hispano al igual que han entrado otras muchas de Luis García Montero o Vicente Gallego?, ¿Acaso no deberían ser los propios escritores y los críticos los que decidieran qué obras merecen entrar y no los intereses del poder establecido “democráticamente”?

Antonio Orihuela

11-M

Yo me manifesté contra la guerra.
Hice todo lo que un ciudadano puede hacer contra la guerra.
Pegué carteles,
di recitales,
fui a la huelga general contra la guerra
que mi pequeño sindicato convocó contra la guerra.
Hablé, donde pude, contra la guerra.
Ahora, el gobierno de mi país en guerra
me pide que me manifieste
porque el enemigo
ha empezado a tirarnos bombas.
Querían
ir a la guerra
y sólo disparar ellos.
Enrique Falcón

España y poesía, viejita y regañadita

En mi país cocido de lejos buenamente con las tripas afuera
los poetas comen jeringuillas con leche
carne de avestruz
brotan de las cuevas con un poco de saliva
se derraman por el campo como niños sin dientes.
En mi país cuchillo en las trenzas de los buenos empresarios
no hay huelgas generales:
los poetas las evitan con un trapo en la boca
brotan de las cuevas con temblores de piel
y lamen los cercados de los hombres ricos.
En mi país castigo en periferia de los barrios más bellos
se prohíben cosas que no sean de madera:
con blancos mondadientes se arrancan los colmillos
los poetas honestos de todo el país
brotan de las cuevas con los párpados mudos
para luego calmarse con trescientos espejos
los poetas honestos de todo el país.
Mi
verdadero conflicto:
que me muerden mis versos,
que no tengo país.
Antonio Méndez Rubio

De donde vienes tú no hay esperanza
apenas sino sombra
temblando entre las hojas
noche nueva en el agua
de cuando vienes tú no hay ya futuro
y sin embargo nada
en tus manos significa renuncia
nada derrota nada arena oscura
ni nada desencuentro
nada
sabes del frío con que mi voz te espera

LIBROS CONSULTADOS:

BLOOM, H. (1995): El canon occidental, Barcelona, Anagrama.

CHOMSKY, N. (1992): Ilusiones necesarias (Control del pensamiento en las sociedades democráticas, Madrid, Libertarias.

MÉNDEZ RUBIO, A. (2004): Poesía sin rumbo, Mérida, Editora Regional de        Extremadura.

Metáfora y alegoría, por Raúl Molina

¿DE QUÉ VOY A HABLAR EN ESTA SECCIÓN?

En esta sección quiero, en primer lugar, acercar la poesía a todos vosotros. En un primer momento la poesía, en comparación con la narrativa o el teatro, puede parecer un tanto oscura, tanto por su forma versificada como por el lenguaje, seleccionado y cargado de figuras o tropos. Ello hace que tengamos que pensar y meditar sobre lo que el poeta quiere decir con cada una de las palabras si queremos entender el poema en su totalidad, lo que, por supuesto, hace que la lectura sea más costosa. Sin embargo ¿Qué hay de malo en pensar profundamente sobre lo que estamos leyendo para conocer lo que verdaderamente nos quieren contar? ¿Acaso no lo hacemos al leer narrativa o teatro?  

En segundo lugar, y no por ello menos importante, me gustaría que os dierais cuenta de que existen multitud de interpretaciones de un mismo texto (esto es lo verdaderamente mágico de la literatura). En este punto sois vosotros los que tendréis mucho que decir al respecto, ya que podréis opinar y dar vuestra propia visión sobre los textos que propongo, que puede ser muy diferente a la que yo pueda tener. Ello nos puede llevar a un debate con diferentes opiniones en el que quizás podamos encontrar lo que el autor nos quiere decir con el texto.

CÓMO SE LEE UN POEMA

Primero, y antes de entrar de lleno en el tema de la semana querría deciros a los menos familiarizados con la poesía cómo se lee un poema. La lectura de un poema es diferente a la lectura que acostumbramos a hacer en una novela. En primer lugar se debe leer completo una vez. Luego debemos volver al inicio y volverlo a releer más pausados para fijarnos en las figuras, rimas… Podemos continuar buscando en él nuevos elementos, pero también podemos dejarlo y al cabo de un tiempo volver a releerlo y a disfrutarlo, ya que un poema es como una canción, y siempre puede sugerirnos diferentes sentimientos dependiendo de nuestro estado de ánimo, de nuestra situación en el momento de leerlo… En un poema no buscamos descubrir qué pasa al final como suele suceder en las novelas (imaginar lo absurdo de pedirle a alguien un resumen de un poema), sino que cada verso, cada figura, cada una de esas palabras escogidas son trozos de la sentimentalidad del poeta que nos afectan de una manera distinta cada vez que los leemos. En definitiva, un poema se disfruta palabra a palabra.

EL TEMA DEL MES: LA METÁFORA Y LA ALEGORÍA COMO EXPRESIÓN DE LA VOZ INTERIOR

Ahora sí que me centraré en el tema del mes, que como ya habréis leído en el título es La metáfora y la alegoría como expresión de la voz interior.

1) Una metáfora es una figura literaria en la que se sustituye el significado propio por uno figurado a partir de un parecido existente entre ambos. Se realizan mediante la fórmula   A ES B, por ejemplo: Tu cabello es oro. En esta simple metáfora el pelo se relaciona con el oro por un parecido de color. Si las metáforas aparecen de forma encadenada y tratan sobre un mismo campo semántico podemos hablar de alegorías. Un ejemplo de ello sería si describimos a una persona mediante la utilización de metáforas: Tu cabello es oro, tus dientes perlas, tus ojos soles…

2) La voz interior es un poco más complicada de definir. Podemos relacionarla con los sentimientos del poeta que luchan por salir del cuerpo del escritor y plasmarse en el papel. Una especie de voz de la conciencia que desea ser puesta por escrito.

Si alguna vez ha habido una generación poética que haya sabido conjugar la fuerza de la voz interior con el tratamiento metafórico, esa ha sido la generación mística. Los poetas místicos afirmaban que mediante la liberación de lo sensorial (los sentidos) conseguían realizar una unión interior con Dios. Para ellos la experiencia era tan intensa que no se podía dar una explicación mediante el lenguaje usual, y por ello recurrían a figuras como las metáforas (alegorías) para explicarlas de forma simbólica. Gran parte de estos autores (Sobre todo San Juan de la Cruz que es del que voy a poner el ejemplo) escribían poemas que a primera vista tratan el tema del amor físico, pero que en realidad son una alegoría de la unión del místico con Dios. Para entender bien estos poemas que datan del siglo XVI es muy importante que pensemos como lo hacían en esa época. Hoy en día trataríamos como a un esquizofrénico a una persona que dice tener uniones divinas mediante la liberación de lo sensorial, pero en aquella época era algo totalmente posible y que la gente creía a pies juntillas.

LA NOCHE OSCURA (SAN JUAN DE LA CRUZ)

En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
                     estando ya mi casa sosegada.             

A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
                     estando ya mi casa sosegada.                    

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
                  sino la que en el corazón ardía.                 

Aquésta me guïaba
más cierta que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
                      en parte donde nadie parecía.                

¡Oh noche, que guiaste!,
¡oh noche amable más que la alborada!,
¡oh noche que juntaste
amado con amada,
                 amada en el amado transformada!              

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
             y el ventalle de cedros aire daba.                   

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
                 y todos mis sentidos suspendía.                  

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
                       entre las azucenas olvidado.                

Tras un par de lecturas sosegadas ¿Qué os parece? Si lo leemos sin saber que pertenece a esta corriente, simplemente vemos en él la historia de dos enamorados que en medio de la noche salen de sus casas para mantener relaciones (estrofa 5) y quedarse al final relajados apoyados el uno sobre el otro. Sin embargo, es una alegoría que representa la unión con Dios a través de metáforas:

Amada –} Místico

Amado –} Dios

Unión del amado y la amada –} Unión del poeta y Dios

Noche –} ¿Soledad y tranquilidad necesarias para la liberación sensorial y la unión?

La parte final del poema representa la tranquilidad en la que se sume el místico tras la unión con la divinidad.

En cuanto a la voz interior: Los místicos sufrían estas experiencias en su feudo interno. No eran experiencias que se podían ver, sino que se desarrollaban en su mente. Eran esos sentimientos internos, esa voz interior, la que debía ser expresada en la poesía mediante las metáforas. No se podía expresar mediante el lenguaje que se usa día a día en las conversaciones cotidianas, sino que era necesario el uso de un lenguaje metafórico.

Todo lo dicho arriba no representa todas las metáforas del poema. Además os habréis fijado que la interpretación de la noche está entre signos de interrogación.

¿Sois capaces de navegar entre los versos de San Juan y encontrar más metáforas?

¿Qué significado tiene para vosotros la noche?

Podéis pensar qué puede significar la luz (estrofa 3), aire de la almena (estrofa 7), azucenas (estrofa 8).

¿Por qué creéis que el poeta decide utilizar la historia de los dos amantes para metaforizar su unión con Dios?

¿Qué más podéis decir de la voz interior del poeta?

No hace falta que respondáis a todas las preguntas, sino que podéis fijaros en aquello que os llame más la atención. Por supuesto, si alguien quiere contestarlas todas no va a tener ningún impedimento por mi parte.

OTROS EJEMPLOS DE METÁFORAS

En esta parte voy a proponer otras metáforas de cualquier otro poeta para que vosotros al leerlas penséis cuál es su significado y lo comentéis aquí.  Quiero que os fijéis principalmente en las destacadas en negrita. Cada uno puede tener una interpretación diferente de cada una de ellas. Eso no quiere decir que se esté equivocado,

GARCILASO DE LA VEGA:
 SONETO XXIII

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

  y en tanto que el cabello, que en la vena      
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

  coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado       
cubra de nieve la hermosa cumbre;

  marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
LUIS DE GÓNGORA:
SONETO LXXXVI

De pura honestidad templo sagrado, 
Cuyo bello cimiento y gentil muro 
De blanco nácar y alabastro duro 
Fue por divina mano fabricado; 

Pequeña puerta de coral preciado, 
Claras lumbreras de mirar seguro, 
Que a la esmeralda fina el verde puro 
Habéis para viriles usurpado; 

Soberbio techo, cuyas cimbrias de oro 
Al claro sol, en cuanto en torno gira, 
Ornan de luz, coronan de belleza; 

Ídolo bello, a quien humilde adoro, 
Oye piadoso al que por ti suspira, 
Tus himnos canta, y tus virtudes reza.
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER:
RIMA XXI

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

Participación

Ya que hemos hablado de metáforas y alegorías, ¿Os atrevéis a crear vuestras propias metáforas? Para ello os podéis fijar en todas las que he destacado más arriba. No hace falta que escribáis un poema entero (si lo hacéis perfecto), solo las metáforas. Ahí va un poema con unas cuantas mías:

RAÚL MOLINA:
RECUERDO MEJORES PRIMAVERAS

Recuerdo mejores primaveras,
Lloro con loros de papel.
Me apeo en la siguiente escalera,
Blanqueo el color de mi tez.

Escucho balas de cañón, 
Persigo solo y sólo mi naufragio.
Quiero llenar mi copa de ron,
Anhelo llanos solitarios.

          ¡Ahora os toca a vosotros!