Una mañana iba yo por la pedregosa carretera, cuando espada en mano, llegó el Rey en su carroza. “¡Me vendo!”, grité. el Rey me cogió de la mano y me dijo: “Soy poderoso, puedo comprarte.” Pero de nada le valió su poderío y se volvió sin mí en su carroza. Las casas estaban cerradas en […]
Y aún así me levanto, de Maya Angelou
Tú puedes escribirme en la historia con tus amargas, torcidas mentiras, puedes aventarme al fango y aún así, como el polvo… me levanto. ¿Mi descaro te molesta? ¿Por qué estás ahí quieto, apesadumbrado? Porque camino como si fuera dueña de pozos petroleros bombeando en la sala de mi casa… Como lunas y como soles, con […]
El remordimiento, de Borges
He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados. Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida […]
Poema de despedida para mi hermana, de Elena Medel
En cuanto a las despedidas, apenas existen gestos más allá de las pancartas: abrazos y lágrimas en el control de seguridad, una cámara para que el momento exista tras el regreso. ¿Tú qué prefieres? Wislawa, por favor, reza por ella. De pequeña te confundían con un niño por el pelo corto y la sangre en […]
El crimen fue en Granada, de Antonio Machado.
A Federico García Lorca I EL CRIMEN Se le vio, caminando entre fusiles por una calle larga, salir al campo frío, aún con estrellas, de la madrugada. Mataron a Federico cuando la luz asomaba. El pelotón de verdugos no osó mirarle a la cara. Todos cerraron los ojos; rezaron: ¡ni Dios te salva! Muerto cayó […]
Las nubes, de Blas Muñoz Pizarro
Pasan las nubes sobre el mundo. Van indiferentes a su bien, ajenas a su daño. Ligeras, casi inmóviles, reproducen los sueños desprendidos del hombre que las mira. Otras veces, se extienden con sus párpados cerrados, grises alas de un sueño ya sin sueños, sobre el silencio oscuro de la vida. Pasan las nubes bajo el […]
Voy a dormir, de Alfonsina Storni
Dientes de flores, cofia de rocío, manos de hierbas, tú, nodriza fina, tenme prestas las sábanas terrosas y el edredón de musgos escardados. Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame. Ponme una lámpara a la cabecera; una constelación; la que te guste; todas son buenas; bájala un poquito. Déjame sola: oyes romper los brotes… te acuna […]
¿Y dónde está escondido tu tesoro, Hainuwele?, de Chantal Maillard
“¿Y dónde está escondido tu tesoro, Hainuwele?” me pregunta, burlona, la más anciana del poblado. Se refiere, lo sé, a lo que siempre buscan los hombres cuando vuelven del combate. Mi tesoro, contesto, es suave como el musgo, dulce como leche de almendras, tiene el frescor de los helechos y sangra sin dolor hasta teñir […]
Los perros románticos, de Roberto Bolaño
En aquel tiempo yo tenía veinte años y estaba loco. Había perdido un país pero había ganado un sueño. Y si tenía ese sueño lo demás no importaba. Ni trabajar ni rezar ni estudiar en la madrugada junto a los perros románticos. Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu. Una habitación de […]
M.A., de Juan Gelman
Estas visitas que nos hacemos, vos desde la muerte, yo cerca de ahí, es la infancia que pone un dedo sobre el tiempo y dice que desconocer la vida es un error. Me pregunto por qué al doblar una esquina cualquiera encuentro tu candor sorprendido. ¿El horror es una música extrema? Las penas llevan a […]
