Man in Black, de Johnny Cash.

No vayáis a confundiros, aunque el título lo parezca, no vamos a hablar de extraterrestres ni de las locuras de un Will Smith tarambana, no, nada más lejos de ello, pues cuando nombramos en música a the man in black, sobre todo si se refiere al mundillo del country, nos referimos al compositor y cantante norteamericano Johnny Cash, quien tenía preferencia por este color a la hora de elegir sus prendas de vestir sobre los escenarios, en consonancia con los oscuros tiempos en que desarrolló gran parte de su carrera, cuando millares de jóvenes estadounidenses se dejaban la vida en las selvas del sudeste asiático por el bien del “sueño norteamericano”, aunque de negros nubarrones no hay época que se salve… ¿verdad?… Esa costumbre de aparecer en escena con largos abrigos negros que le llegaban hasta las rodillas comenzó a ser frecuente en él a partir de la década de 1970 y contrastaba con su indumentaria anterior consistente en ropa vaquera bastante aderezada y vistosa, pero el motivo de tal cambio nos lo da él mismo en el contenido de este álbum y, sobre todo, en la letra de la canción que le da título, y es que Johnny Cash consideraba el color negro el reflejo de la pobreza, del dolor, de la tristeza y del hambre de libertad que él mismo sufrió en sus propias experiencias vitales… Si siguiera vivo, vestiría todavía igual porque nada ha cambiado…

“Man in Black” es el nombre de su álbum lanzado en 1971 por la compañía discográfica Columbia Records y del que aquí destacaremos dos canciones: “Man in Black” y “Singin’ in Vietnam Talkin’ Blues”, pues sobre ello Cash declaró: “Con la dolorosa guerra en mente al igual que en la de muchos otros americanos, llevo el negro de luto por las vidas que podrían haber sido. Cuando la guerra termine, no veo muchas razones por las que cambiar mi opinión. Los ancianos siguen descuidados, los pobres siguen siendo pobres, los jóvenes siguen muriendo antes de tiempo, y no nos movemos para hacer las cosas bien. Hay aún mucha oscuridad que saquear.”

Así que nos encontramos ante dos temas de canción protesta que tanto desagradan a quienes viven, o pretenden hacerlo, en la cima de la sociedad y se aterran ante cualquier perspectiva que pudiera alterar su estatus, e incluso tuvo un recuerdo para “los presos que de largo han pagado por sus crímenes, pero que siguen allí porque en el fondo ellos son unas víctimas de los tiempos.”

Johnny Ray Cash nació el 26 de febrero de 1932 en Kingsland, Arkansas, y murió el 12 de septiembre de 2003 en Nashville, Tennessee. A pesar de que es mundialmente conocido por sus trabajos en la música country, sin embargo abarcó varios géneros como el rock and roll, el rocjabilly, el blues, el folk o el góspel. Poseedor de una profunda voz de bajo-barítono y de una imagen inconfundible de persona al margen de la ley, una actitud sombría y una humildad innata y una irreverencia casi juvenil, simplemente se presentaba ante el público con un escueto “Hello, I’m Johnny Cash.” Todo ello le hizo ser una estrella bastante cercana y querida por la gente.

Pero vayamos a las canciones. En primer lugar tenemos “Man in Black”, la cual comienza así: “Bien, tú te preguntarás por qué yo siempre visto de negro, por qué tú nunca ves colores brillantes en mi espalda y por qué mi apariencia parece tener un tono sombrío, bien, hay una razón para estas cosas: yo visto de negro por la pobreza y los humillados que viven en la desesperanza y el hambre de la ciudad, lo llevo por el preso que largamente ha pagado por su crimen, pero que sigue allí porque es una víctima de los tiempos. Yo visto de negro por todos aquellos que nunca leyeron ni oyeron las palabras que dijo Jesús sobre el camino hacia la felicidad a través del amor y la caridad, ¿acaso tú pensabas que Él nos estaba hablando directamente a ti y a mí?…”

Well, you wonder why I always dress in black
Why you never see bright colors on my back
And why does my appearance seem to have a somber tone
Well, there's a reason for the things that I have on

I wear the black for the poor and the beaten down
Livin' in the hopeless, hungry side of town
I wear it for the prisoner who is long paid for his crime
But is there because he's a victim of the times

I wear the black for those who've never read
Or listened to the words that Jesus said
About the road to happiness through love and charity
Why, you'd think He's talking straight to you and me

Well, we're doin' mighty fine, I do suppose
In our streak of lightnin' cars and fancy clothes
But just so we're reminded of the ones who are held back
Up front there ought to be a Man In Black

I wear it for the sick and lonely old
For the reckless ones whose bad trip left them cold
I wear the black in mournin' for the lives that could have been
Each week we lose a hundred fine young men

And I wear it for the thousands who have died
Believin' that the Lord was on their side
I wear it for another hundred thousand who have died
Believin' that we all were on their side

Well, there's things that never will be right I know
And things need changin' everywhere you go
But 'til we start to make a move to make a few things right
You'll never see me wear a suit of White

Ah, I'd love to wear a rainbow every day
And tell the world that everything's okay
But I'll try to carry off a little darkness on my back
Till things are brighter, I'm the Man In Black

Y por su lado en “Singin’ in Vietnam Talkin’ Blues” nos cuenta una experiencia vivida en primera persona por él y su esposa, quienes decidieron viajar hasta Saigón para dar una serie de conciertos a los muchachos norteamericanos que luchaban en Vietnam. La verdad es que el viaje resultó un infierno que Cash describe con todo detalle y deja entrever la locura y la estupidez de la guerra:

One morning at breakfast, I said to my wife, We been everywhere once and some places twice ,As I had another helping of country ham, She said "We ain't never been to Vietnam, "And there's a bunch of our boys over there."So we went to the Orient: Saigon.

Well we got a big welcome when we drove in, Through the gates of a place that they call Long Vinh. We checked in and everything got kind a quiet, But a soldier boy said: "Just wait 'til tonight, "Things get noisy. Things start happening."Big bad firecrackers."

Well that night we did about four shows for the boys, And they were living it up with a whole lot of noise. We did our last song for the night, And we crawled into bed for some peace and quiet, But things weren't peaceful. And things weren't quiet. Things were scary.

Well for a few minutes June never said one word, And I thought at first that she hadn't heard. Then a shell exploded not two miles away, She sat up in bed and I heard her say: "What was that?"I said: "That was a shell, or a bomb."She said: "I'm scared." I said "Me too."

Well all night long that noise kept on, And the sound would chill you right to the bone. The bullets and the bombs, and the mortar shells, Shook our bed every time one fell, And it never let up; it was gonna get worse, Before it got any better.

Well when the sun came up, the noise died down, We got a few minutes sleep, an' we were sleeping sound, When a soldier knocked on our door and said:"Last night they brought in seven dead, and 14 wounded."And would we come down to the base hospital, and see the boys."Yes!"

So we went to the hospital ward by day, And every night we were singing away. Then the shells and the bombs was going again. And the helicopters brought in the wounded men. Night after night; day after day. Coming and a going.

So we sadly sang for them our last song, And reluctantly we said: "So long."We did our best to let them know that we care, For every last one of them that's over there. Whether we belong over there or not. Somebody over here love's them, and needs them

Well now that's about all that there is to tell, About that little trip into living hell. And if I ever go back over there any more, I hope there's none of our boys there for me to sing for; I hope that war is over with, And they all come back home, To stay. In peace.

Y con su último deseo, “In peace”, me despido hasta un próximo momento en que la música siga siendo el vínculo y el vehículo de la felicidad entre los humanos: “El amor es algo ardiente que forma un anillo de fuego que es atravesado por el deseo salvaje. Caí en el anillo de fuego y las llamas crecieron. Y quema, quema, quema, éste anillo de fuego. El sabor del amor es dulce cuando corazones como los nuestros se unen. Me enamoré de ti como un niño. Oh, pero el fuego se volvió salvaje… Caí dentro del anillo de fuero Caí, y caí, y caí, y las llamas crecieron. Y quema, quema, quema, éste anillo de fuego. El anillo de fuego.

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