Píldoras de rock contra el decaimiento crónico, parte 1ª.

El tratamiento de hoy consiste en: 256 segundos de AC/DC, 354 de Queen, 270 de The Rolling Stone, 482 de Led Zappelin, 171 de Jimi Hendrix y 273 de Rosendo. Preferiblemente administrar entre comidas y, si puede ser, acompañado de alguna bebida espiritosa, apta para todas las edades, evidentemente.

El caso es que llevo tiempo dándole vueltas a la idea de ir creando una lista, algo que no es muy original, ya lo sé, pero no de esas que van del primero al último, sino de las que carecen de todo orden y concierto, así, tal como vengan. Esta lista estaría compuesta por aquellas canciones que considero imprescindibles de ser escuchadas, al menos una vez, por toda persona amante de la música rock, o de la buena música en general, y se iría formando con la necesaria lentitud que precisa el paladeo con gusto y, sobre todo, para no agobiar con la cantidad; así que iré aportando a ella seis títulos en cada capítulo.

Considero que los temas elegidos para esta ocasión son bastante conocidos, sobre todo para las personas de la generación de mis padres, aunque, y no descubro ningún secreto, yo soy una verdadera entusiasta de ellos, a pesar de mi educación clásica. Así que, tal como indico en el título, comencemos nuestra medicación contra la tristeza y el decaimiento…

La primera pastillita sería buena contra la anemia por la cantidad de buen metal que contiene. Este tema fue lanzado el 25 de julio de 1980, dentro de un álbum con el mismo título y con la emotiva intención de homenajear a un compañero recientemente fallecido, me refiero al mítico Back in Black de la banda australiana AC/DC. Por aquellas fechas este grupo estaba todavía saboreando el éxito alcanzado el año anterior con su álbum “Highway to Hell”, el cual se convertiría, con el paso del tiempo, en un disco emblemático de la historia del rock. Pero, al mismo tiempo, otro sabor mucho más amargo se apoderaba de ellos, pues el 19 de febrero de 1980, fallecía el vocalista Bon Scott ahogado en su propio vómito tras una intoxicación etílica en un club de Londres. Aquello parecía el fin. Sin embargo, Angus Young, el de los pantalones cortos, convenció al resto para seguir adelante, aunque fuera por la memoria del compañero muerto. Así que a los pocos días comenzaron a buscar un sustituto de Bon y lo encontraron en la persona de Brian Johnson, que por entonces ejercía de cantante en la banda británica Geordie, y con él se dispusieron a grabar un nuevo álbum, “Back in Black”, el regreso en negro que sobrepasaría todas las expectativas alcanzando la cima de ventas en toda la discografía de AC/DC y llegando a lo más alto de las listas de popularidad.

“Back in Black” es conocida principalmente por su icónico riff de guitarra, es decir, esa melodía repetitiva y pegadiza que todos intentamos interpretar alguna vez con escaso éxito, y que se escucha con ocasión de diversos eventos. Este riff fue compuesto por los hermanos Angus y Malcolm Young durante la grabación del anterior álbum, y se lo presentaron a Brian Johnson pidiéndole que en la letra incluyera la frase “Back in Black”, y la cosa quedó como ya conocemos.

Back in black, I hit the sack
I’ve been too long, I’m glad to be back
Yes, I’m let loose from the noose
That’s kept me hanging about
I’m just looking at the sky ’cause it’s getting me high
Forget the hearse, ’cause I’ll never die
I go tnine lives, cat’s eyes
Abusing everyone of them and running wild
‘Cause I’m back, yes I’m back
Well, I’m back, yes I’m back

Back in the back of a Cadillac
Number one with a bullet, I’m a power pack
Yes, I’m in a bang with a gang
They’ve got to catch me if they want me to hang
‘Cause I’m back on the track and I’m beatin’ the flack
Nobody’s gonna get me on another rap
So, look at me now, I’m just making my play
Don’t try to push your luck, just get out of my way
‘Cause I’m back, yes I’m back
Well, I’m back, yes I’m back

“Back in Black”, que podríamos traducir como “De nuevo en la oscuridad”, es, claramente, un guiño al vocalista muerto, pues, al mismo tiempo que hace referencia a la oscuridad, también lo hace al luto, sin embargo no es una canción ni fúnebre ni melancólica. La segunda frase: “I hit the sack” es un modismo que significa “voy a acostarme”, “voy a la cama”, aunque su significado literal diga “golpeo el saco”. Si tenemos en cuenta el segundo verso: “I’vebeentoolong, I’mglad to be back”, todo parece tener más sentido ya que podríamos interpretarlo como: “Tras un largo tiempo en la oscuridad, estoy encantado de estar de vuelta”. Y es que esta letra está escrita como si fuera el propio Bon quien hablara y eso se refuerza con los siguientes versos: “Sí, me suelto de la soga que me mantuvo dando vueltas. Solo estoy mirando al cielo porque me está elevando. Olvida el coche fúnebre, porque nunca moriré”. Luego hace una referencia a sus problemas con el alcohol y las drogas: “Tengo nueve vidas, ojos de gato, abusando de todas ellas y corriendo salvajemente”. Y en el estribillo repite una y otra vez: Porque he vuelto, sí, he vuelto de la oscuridad”.

En el segundo cuerpo del poema, aunque la letra sigue en primera persona, parece que ya habla el grupo anunciando su regreso con mucha fuerza gracias a sus últimos éxitos: “De vuelta en la parte trasera de un Cadillac”, a los cuales define como: “Number one with a bullet” (Número uno con una bala) en referencia a la típica nomenclatura de la lista norteamericana de éxitos Billboard, donde el disco que ocupa el número uno de la misma puede llevar dibujada una bala, lo cual significa que seguirá ocupando esa posición durante más tiempo porque sigue en alza. El resto es más fácil de entender y, en líneas generales, afirman que están muy decididos y fuertes, por lo que no piensan en volver a meterse en líos y piden que no se interpongan en su camino.

Y no andaban desencaminados, pues el álbum “Back in Black” sigue siendo el segundo más vendido de la historia, después de “Thriller” de Michael Jackson, además de estar entre los cien discos más importantes según la revista Rolling Stone. De él surgieron cinco grandes éxitos: “HellsBells”, “Shoot to Thrill”, “YouShook Me AllNight Long”, “Rock ‘n’RollAin’tNoisePollution” y el tema que nos ocupa, “Back in Black”

La segunda píldora es para llenarnos de energía. Entre los años 1975 y 1976, la banda inglesa Queen lanzó al mercado dos discos de larga duración con títulos pertenecientes a sendas películas de los Hermanos Marx: “A Night at the Opera” y “A Day at the Races”, suponiendo, sobre todo el primero de ellos, la confirmación definitiva del grupo. Y juato en éste aparecía la segunda canción de nuestra selección actual: “Bohemian Rhapsody”.

“Bohemian Rhapsody” era un tema poco usual en aquel momento y una apuesta arriesgada: duraba más de seis minutos y en él se mezclaba la ópera con el rock. Todos pensaban que sería un rotundo fracaso, empezando por sus propios productores y siguiendo por las emisoras de radio, sin embargo, los componentes de Queen se mantuvieron firmes en su empeño de lanzarlo como sencillo del álbum y, al final, no tuvieron más remedio que darles la razón.

Sin embargo, la letra de esta canción no tiene un significado sencillo de percibir y varias han sido las interpretaciones sobre el mismo, surgiendo un cierto misterio alrededor de él, a lo que colaboraron los miembros del grupo al no querer desvelar el mensaje que encierra. Pero una lectura detenida de la letra nos hace inclinarnos hacia lo que piensa una cierta mayoría.

Is this the real life?
Is this just fantasy?
Caught in a land side,
No escape from reality
Open your eyes,
Look up to the skies and see,
I'm just a por boy, I need no sympathy,
Because I'm easy come, easy go,
Little high, Little low,
Any way the wind blows doesn't really matter to
Me, to me
Mama,
Just killed a man,
Put a gun agains this head, pulled my trigger,
Now he's dead
Mama, life had just begun,
But now I've gone and thrown it all away
Mama,
Didn't mean to make you cry,
If I'm not back again this time tomorrow,
Carry on, carry on as if nothing really matters
Too late, my time has come,
Sends shivers down my spine, body's aching all
The time
Goodbye, everybody, I've got to go,
Gotta leave you all behind and face the truth
Mama
I don't want to die,
I sometimes wish I'd never been born at all.
I see a Little silhouetto of a man,
Scaramouch, Scaramouch, will you do the Fandango!
Thunderbolts and lightning, very, very frightening me
Galileo, Galileo
Galileo, Galileo
Galileo, Figaro - magnifico
I'm just a poor boy nobody loves me
He's just a poor boy from a poor family,
Spare him his life from this monstrosity
Easy come, easy go, will you let me go
Bismillah! No, we will not let you go
(Let him go!) Bismillah! We will not let you go
(Let him go!) Bismillah! We will not let you go
(Let me go) Will not let you go
(Let me go) (Never) Never let you go
(Let me go) (Never) let you go (Let me go)
No, no, no, no, no, no, no
Oh mama mia, mama mia, mama mia, let me go
Beelzebub has a devil put aside for me, for me,
For me
So you think you can stop me and spit in my eye
So you think you can love me and leave me to die
Oh, baby, can't do this to me, baby,
Just gotta get out, just gotta get right outta here
Nothing really matters, Anyone can see,
Nothing really matters,
Nothing really matters to me
Anyway the wind blows...

Y esa teoría popular afirma que con esta canción Freddie Mercury declaraba su homosexualidad, es decir, que “Bohemian Rhapsody”, en cuyo título ya nos deja una declaración explícita de su forma de vida, fue una confesión en toda regla hecha a su propia madre, asegurándole que ha acabado con la persona que fue y ahora es otro Freddie: “Mamá, acabo de matar a un hombre. Puse un arma contra su cabeza, apreté el gatillo y ahora está muerto. Mamá, la vida ha comenzado. Ahora me he ido y lo eché todo, Mamá, no fue mi intención hacerte llorar. Si no vuelvo mañana a esta hora, continúa, continúa como si nada realmente importara”.

El propio Freddie insinuó que la canción iba de “relaciones” con “unas cuantas tonterías en el medio”, aunque, realmente, esas tonterías son referencias al mundo literario, científico y religioso del pasado: “Veo una pequeña silueta de un hombre. Scaramouche, Scaramouche, ¿harás el Fandango? Rayos y relámpagos me asustan mucho. Galileo, Galileo, Fígaro magnífico”. Scaramouche es un payaso pícaro de la Commedia dell Arte italiana. Galileo se refiere al físico italiano Galileo Galiei, el padre de la ciencia moderna. Y Fígaro es el protagonista de El barbero de Sevilla que será reinterpretado en las óperas de Mozart, Paisiello y Rossini. Seguidamente Freddie invoca a “Bismilllah”, una expresión musulmana que significa “en el nombre de Dios”. Concluyendo con Belcebú: “Belcebú tiene un demonio apartado para mí”.

“Bohemian Rhapsody” es realmente una canción muy desconcertante, aunque la suelen incluir dentro del género del rock progresivo, y no solo por su letra, sino también por su mezcla de estilos musicales: comienza con una introducción, dando paso a una balada de piano, luego continúa con solo de guitarra unido a un interludio operístico alternando coros y solos de aria, al que le sigue una parte de hard rock y concluye con una coda. Sin embargo, hay que reconocer que es una obra de arte nada convencional.

A pesar de los temores surgidos al principio, “Bohemian Rhapsody” alcanzó en número uno en varios países y el noveno puesto en el Billboard Hot 100 de 1976.

Cuando escribo este artículo, hace tan sólo siete días que fallecía el mítico batería de The Rolling Stones, Charlie Watts, de un cáncer en su plena juventud de ochenta años.

El caso es que cuando se compuso nuestra tercera gragea, perfecta para la somnolencia, Watts tenía veintiocho años y su colega y compañero Keith Richards pasaba un momento delicado, así que, seguramente rumiando los posibles celos que le producía ver a su novia, Anita Pallenberg (pareja anterior de Brian Jones, otro de los miembros fundadores de los Rolling), retozando, por impositivos del guion, entre los brazos de Mick Jagger durante escenas eróticas cinematográficas que posiblemente ensayarían en la intimidad, y con un estado anímico que dejaría mucho que desear, no es difícil de imaginar que buscase ayuda, olvido o consuelo, vayan ustedes a saber, en esas sustancias diversas que nos proporciona la madre naturaleza, corregidas y mejoradas por laboratorios químicos y sacrificadas destilerías, al alcance de la mano para su uso analgésico; y si a esto añadimos el ambiente oscuro y tormentoso que aquella tarde reinaba en la ya de por sí brumosa ciudad de Londres, fiel reflejo de la inestabilidad del grupo por aquellos tiempos, no es de extrañar que “Gimme Shelter” transmita la visión de un mundo sombrío que, con gran maestría y reflejos, supieron aprovechar como pura inspiración de la época tan dura en que se vivía: guerra de Vietnam, violencia generalizada, corrupción, tensión, crisis, desengaño… Para qué seguir: un mundo como el de cada día.

“Gimme Shelter” representaría un punto de transición en la carrera de The Rolling Stones marcando la nueva trayectoria que se avecinaba para Their Satanic Majesties. Ello lo podemos comprobar cuando escuchamos la voz de la cantante norteamericana de soul, Merry Clayton, gritar repetidamente: “Rape, murder, it’s just a shot away. It’s just a shot away! ”(¡Violación, asesinato! ¡Está a un tiro de distancia! ¡Está a un solo tiro de distancia!)

“Gimme Shelter” está incluida en el álbum de 1969 “Let It Bleed” y, a pesar de no haber aparecido nunca como sencillo, no tardó en convertirse en un tema representativo del grupo y frecuente en sus actuaciones en directo.

A  storm is threatening
My very life today
If I don't get some shelter
Ooh yeah I'm gonna fade away
War, children
It's just a shot away
It's just a shot away
Ooh, see the fire is sweepin'
Our streets today
Burns like a red coal carpet
Mad bull lost its way
War, children
It's just a shot away
It's just a shot away
Rape, murder, it's just a shot away
It's just a shot away
A flood is threatening
My very life today
Gimme, gimme shelter
Or I'm gonna fade away
War, children
It's just a shot away

La cuarta pastillita, perfecta para la melancolía, es una de esas canciones que jamás se desvanecen y que trascienden más allá del tiempo, tanto por su letra como por su música. “Stairway to Heaven” es una obra maestra por la que el grupo británico Led Zeppelin será siempre recordado.

Led Zeppelin ha tenido que cargar con la mochila de sus posibles mensajes satánicos escondidos en sus temas musicales, aunque ellos tampoco pusieron demasiado empeño en desmentirlo, pues siempre es importante que hablen de uno aunque se mal, sin embargo, en “Stairway to Heaven” veremos cómo las referencias místicas y alegóricas van mucho más allá.

Según Robert Plan, el autor de la letra, se inspiró en el libro “Magic Arts in Celtic Britain”, del autor escocés Lewis Spencer, si esto fuera así, no sería difícil encontrar en esta canción esa espiritualidad emanada por el esoterismo celta. Veamos.

Tras el arpegió más conocido de la música rock, Robert Plant nos dice: “Hay una dama que está segura de que todo lo que brilla es oro y está comprando una escalera al cielo. Cuando llega, lo sabe, si las tiendas están cerradas, con una palabra ella puede conseguir lo que vino a buscar. Y ella está comprando una escalera al cielo. Hay un letrero en la pared pero ella quiere estar segura porque sabe que, a veces, las palabras tienen dos significados. En un árbol, junto al arroyo, hay un pájaro que canta. A veces nuestros pensamientos se desconocen. Tú ya me entiendes…” ¿Quién es esa misteriosa mujer que todo lo consigue?Según las palabras del propio autor sería una alusión a la “Reina de Mayo”, es decir, a la llegada de la primavera, aunque otras personas quieren ver en ella a la Virgen… En cambio, algunas voces aseguran que podría referirse alegóricamente a la sociedad actual que piensa que todo se puede conseguir mediante el dinero y las riquezas. Claro que, como muy bien se expone en la letra, las palabras no tienen siempre el mismo significado y, aunque parece que algunas de estas imágenes parecen aludir a un simbolismo tradicional, no podemos asegurar nada en concreto, solo que estás imágenes nos transportan hacia un mundo de fantasía. Así que ¿por qué poner puertas al sueño?

Más adelante continúa la canción: “Hay un sentimiento que tengo cuando miro hacia el oeste y mi espíritu está llorando por irse. En mis pensamientos he visto anillos de humo a través de los árboles y las voces de los que se quedan mirando. Ese eres tú. Y se murmura que pronto, si todos invocamos la melodía, entonces el flautista nos conducirá hasta la razón, y un nuevo día amanecerá para aquellos que esperan mucho tiempo. Y los bosques se harán eco de la risa. ¿Recuerdas la risa? ”. Este caso parece sencillo, pues cualquier persona podría sentirse reflejada, ya que ¿quién no ha tenido alguna vez un claro deseo de lanzarse a la aventura, de cruzar la línea del horizonte, persiguiendo al sol en su marcha, hacia mundos desconocidos? Aunque, ¿de verdad dice eso? En realidad aparecen imágenes que nos evocan algo mágico, algo trascendental, algo que está más allá de los límites naturales: la invocación a la música, la figura del flautista, bastante tradicional en el folclore europeo y, por supuesto, en las culturas celtas, el bosque… y la risa, a la que tanto denostaban algunos filósofos y dirigentes religiosos de la antigüedad.

En el siguiente bloque encontramos: “Y eso me maravilla. Si hay bullicio en tu seto, no te alarmes, simplemente es una limpieza de la primavera para la Reina de Mayo. Sí, hay dos caminos por los que puedes ir, pero en tu largo recorrido todavía hay tiempo para cambiar el camino en el que estás. En tu cabeza hay un zumbido y no se irá, en el caso de que no lo sepas, el flautista te está llamando para que te unas a él. Querida señora, puedes oír soplar al viento, ¿sabías que tu escalera descansa sobre el susurro del viento?” De nuevo menciona a la Reina de Mayo, imagen idealizada de las religiones animistas que correspondía con la llegada de la primavera y el renacer de la vida, y que el cristianismo convirtió en la Virgen de Mayo, en honor a la que se celebran multitud de fiestas y romerías a los largo y ancho de nuestras tierras, en las que es imprescindible la presencia de las flores. La primavera barre las hojas muertas y todo lo seco que ha dejado el duro invierno para dejar paso a lo nuevo, lo verde, lo húmedo, la juventud, esa en la que debes decidir el camino a seguir y es fácil equivocarse, pero nunca te debes rendir, pues todavía te queda mucha vida por delante para encontrar la dirección correcta. Eso si no te dejas llevar por el sonido de la flauta que, como el Flautista de Hamelin, te conducirá, tal vez, hacia la perdición. Por eso le recuerda a la señora que esa escalera que desea comprar se sustenta en algo tan poco estable como el viento. Los versos segundo y tercero de esta sección: “If ther’s a bustle in your hedgerow, don’t be alarmed now / it’s just a spring clean for the May Queen”, son aquellos que llegaron a ser famosos porque, según algunos aseguran, si se escuchan al revés contienen una invocación a Satanás, algo que el propio Robert Plant negó categóricamente.

Y así llegamos a la parte final: “Y a medida que avanzamos por el camino, nuestras sombras se alargan más que nuestra alma. Allí camina una dama que todos conocemos, la cual brilla con luz blanca y quiere demostrar que todo se convierte todavía en oro. Y si escuchas atentamente, la melodía te llegará al fin, cuando todo es uno y uno es todo, eso es lo que es ser una roca y no rodar, oh sí. Y ella está comprando una escalera al cielo”. Lo dejamos así y cada persona que saque sus propias conclusiones.

There's a lady who's sure all that glitters is gold
And she's buying a stairway to heaven
When she gets there she knows, if the stores are all closed
With a word she can get what she came for
Ooh, ooh, and she's buying a stairway to heaven
There's a sign on the wall, but she wants to be sure
'Cause you know sometimes words have two meanings
In a tree by the brook, there's a songbird who sings
Sometimes all of our thoughts are misgiven
You know
There's a feeling I get when I look to the west
And my spirit is crying for leaving
In my thoughts I have seen rings of smoke through the trees
And the voices of those who stand looking
That's you
And it's whispered that soon, if we all call the tune
Then the piper will lead us to reason
And a new day will dawn for those who stand long
And the forests will echo with laughter
Remember laughter?
Oh yeah, yeah, yeah...
And it makes me wonder
If there's a bustle in your hedgerow, don't be alarmed now
It's just a spring clean for the May queen
Yes, there are two paths you can go by, but in the long run
There's still time to change the road you're on
Your head is humming and it won't go, in case you don't know
The piper's calling you to join him
Dear lady, can you hear the wind blow, and did you know
Your stairway lies on the whispering wind?
And as we wind on down the road
Our shadows taller than our soul
There walks a lady we all know
Who shines white light and wants to show
How everything still turns to gold
And if you listen very hard
The tune will come to you at last
When all is one and one is all, that's what it is
To be a rock and not to roll, oh yeah
And she's buying a stairway to heaven.

La quinta es perfecta contra las alucinaciones. Jimi Hendrix escribió “Purple Haze” el 26 de diciembre de 1966 entre los bastidores de un club londinense. La letra parece ser que le fue inspirada por un sueño en el que caminaba bajo el agua del mar hasta que una neblina púrpura le envolvió y despertó bastante afectado, pero Hendrix era muy creyente y su fe en Jesús le salvó. Claro que todo el mundo sabía que Hendrix estaba poseído por su adicción a las drogas y la letra de esta canción describe un buen viaje psicodélico producto de algún estupefaciente. Si, tal vez solo fuera una ensoñación, pero aquello le inspiró para componer el riff de guitarra más interpretado en historia de la música, tanto que se la ha dado el nombre mundial de “el acorde de Handrix”. Posteriormente, Jimi Hendrix daría diferentes versiones del significado de esta letra, la cual iba variando según los conciertos y su estado de ánimo, pero aquí tenemos la composición inicial.

Purple haze, all in my brain
Lately things they don't seem the same
Actin' funny, but I don't know why
Excuse me while I kiss the sky
Purple haze, all around
Don't know if I'm comin' up or down
Am I happy or in misery?
What ever it is, that girl put a spell on me
Help me
Help me
Purple haze all in my eyes
Don't know if it's day or night
You got me blowin', blowin' my mind
Is it tomorrow, or just the end of time?

Y la sexta píldora levanta el ánimo más decaído y, encima, es de producción nacional, es decir que en esta ocasión acabaremos con un ejemplo del buen rock español. Rosendo Mercado es un cantante y guitarrista madrileño de origen extremeño que también compone sus propias canciones. Comenzó su andadura musical en Ñu en 1975, pero pronto lo abandonó para crear su propio grupo, Leño, sin embargo, la canción que aquí os presentamos pertenece a su primer disco en solitario, “Loco por incordiar” aparecido en 1985.

En “Agradecido”, escrita tras la ruptura de Leño ironiza sobre la situación en la que se encontraba en aquellos momentos, bastante cabreado con las discográficas, sin embargo, está canción se ha convertido en todo un himno entre los amantes del rock.

Déjame que pose para ti
eres tú mi artista preferido
déjame tenerte junto a mí
prometo estarte agradecido.
Si fuera yo capaz de conseguir
tenerte alguna vez entretenido
hacerte por lo menos sonreír
prometo estarte agradecido.
No te lo pienses más
baja la guardia y mira atrás
nadie te va a alcanzar
no tienes rival.
Me paso el tiempo viéndote venir
y pasas a mi lado distraído
si dejas que camine tras de ti
prometo estarte agradecido.
Te tengo tantas cosas que decir
y tú como si no fuera contigo
la historia se repite y aún así
prometo estarte agradecido.
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