Thomas Campion

Thomas Campion murió el 1 de marzo de 1620 en Londres, habiendo nacido en la misma ciudad el 12 de febrero de 1567.

Thomas Campion fue poeta, teórico musical y literario, médico y uno de los mejores compositores ingleses de finales del siglo XVI y principios del XVII, habilidad que queda plenamente reflejada en su poesía lírica por su sutil dominio de las estructuras tanto rítmicas como melódicas.

Al concluir su preparación en la Universidad de Cambridge, estudió Derecho en Londres, aunque nunca se dedicó a las labores judiciales. Más tarde marchó a Francia y se graduó en Medicina por la Universidad de Caen.

La poesía lírica y las canciones de Campion para acompañamiento de laúd son sus obras de mayor interés. En 1602 editó Observaciones en el arte de la poesía inglesa, donde expuso su teoría sobre la rima en la que se negaba a utilizar la medida clásica del verso y la rima, e insistiendo en que el tiempo y la duración del sonido son los elementos fundamentales en la estructura del verso, y afirmando, al mismo tiempo, que en el verso inglés las unidades más grandes de línea y estrofa proporcionan la estabilidad temporal dentro de la cual se pueden variar los pies y las sílabas. Sin embargo, en pocos de sus poemas llevó a la práctica esta teoría.

Su originalidad como poeta lírico reside más bien en su tratamiento del tema convencional isabelino. En lugar de usar imágenes visuales para describir imágenes estáticas, expresa las delicias del mundo natural en términos de sonido, música, movimiento o cambio. Este enfoque y los ritmos verbales fluidos, pero irregulares de Campion, dan frescura a los sujetos tristes y también parecen sugerir una experiencia personal inmediata incluso de los sentimientos más comunes.

Cherry - Ripe

There is a garden in her face
Where roses and white lilies blow;
A heavenly paradise is that place,
Wherein all pleasant fruits do flow:
There cherries grow which none may buy
Till “Cherry-ripe” themselves do cry.
 
Those cherries fairly do enclose
Of orient pearl a double row,
Which when her lovely laughter shows,
They look like rose-buds filled with snow;
Yet them no peer nor prince can buy
Till “Cherry-ripe” themselves do cry.
 
Her eyes like angels watch them still;
Her brows like bended bows do stand,
Threat’ning with piercing frowns to kill
All that attempt with eye or hand
Those sacred cherries to come nigh,
Till “Cherry-ripe” themselves do cry.
Cereza - Madura

Hay un jardín en su cara
donde soplan rosas y lirios blancos;
un paraíso celestial ese lugar es,
donde los frutos agradables fluyen:
y hay cerezas que nadie puede comprar
hasta que la "cereza madura" llore.
 
Esas cerezas encierran
una doble fila de perlas orientales,
y cuando su encantadora risa muestra,
parecen capullos llenos de nieve;
pero, ni par ni príncipe pueden comprarlos
hasta que la "cereza madura" llore.
 
Sus ojos como ángeles les observan;
sus cejas como arcos se yerguen,
amenazando como ceños fruncidos 
matar a quienes intenten con ojos o mano
acercarse a esas cerezas sagradas,
hasta que la "cereza madura" llore.

Un artículo de Antonio Cruzans

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