Cambiar el mundo

Una de las máximas de la poesía es la utilización de las palabras dependiendo de las resonancias sentimentales y fantásticas que a ellas asocian los poetas. ¿Qué quiere decir esto? Pues quiere decir, ni más ni menos, que los poetas utilizan las palabras, no con el significado de diccionario, sino con un significado sentimental (dependiendo del sentimiento que despiertan en ellos mismos y en los lectores). De esta manera tratan de influir en nosotros cuando leemos un poema trasmitiéndonos su estado de ánimo y sentimientos.

Lo mejor que podemos hacer es ver unos ejemplos simples, y luego aplicarlo en un poema. Imaginad que nos encontramos las siguientes palabras: seda, blanco, murmullo, azul, claridad, prado, nubes. A primera vista, lo que el poeta trataría de transmitirnos sería la serenidad y la tranquilidad en la que se halla sumido.

Sin embargo, si encontráramos las palabras negro, tormenta, grito, túnel, oscuridad, está claro que trata de influir en nosotros con unos sentimientos totalmente diferentes.

Por lo tanto, podemos encontrarnos con numerosísimos significados sentimentales de las palabras, y un mismo vocablo puede tener un significado diferente en cada poeta. Puede ocurrir, por ejemplo, que un poeta haya tenido malas experiencias en su casa, por lo que utilizará esta palabra para expresar sus preocupaciones y temores, mientras que habrá otros que la usen para transmitir confianza y seguridad.

Incluso un mismo vocablo puede tener diferentes significados dentro de la obra poética de un escritor, ya que puede ocurrir que el sentimiento que en él despertaba una palabra haya cambiado con el tiempo. Por ejemplo, volviendo al término casa, si un poeta durante una época de su vida tiene una buena vida familiar, el término adquirirá para él unos significados sentimentales muy distintos a los que adquiere en otros momentos en los que tiene problemas familiares.

Para que todo esto quede claro imaginemos una sencilla alegoría: Un poeta se encuentra ante una hoja en blanco, y delante de él tiene unos botes de cristal tapados que contienen en su interior palabras. En los botes, hay unas etiquetas pegadas en la que señala que significado sentimental tienen para el escritor las palabras que están guardadas dentro. En las pegatinas pone: soledad, muerte, obstinación, violencia, libertad, solidaridad, amor… El poeta abrirá los botes que se ajusten su estado de ánimo y utilizará las palabras con significados sentimentales, lo que le permitirá transmitir su estado de ánimo. No debemos olvidar que también añadirá otras palabras con un significado de diccionario, consiguiendo así un poema con el que será fácil hacer partícipe al lector de sus sentimientos.

Ahora nada mejor que leer un poema (Canto Primero de Blas de Otero), fijarnos en las palabras destacadas y tratar de sacar una conclusión.

CANTO PRIMERO
BLAS DE OTERO

Definitivamente, cantaré para el hombre. 
Algún día, —después—, alguna noche 
me oirán. Hoy van —vamos— sin rumbo, 
sordos de sed, famélicos de oscuro. 

Yo os traigo alba, hermanos. Surto un agua, 
eterna no, parada ante la casa. 
Salid a ver. Venid, bebed. Dejadme 
que os unja de agua y luz, bajo la carne. 

De golpe han muerto veintitrés millones
de cuerpos. Sobre Dios saltan de golpe
-sorda, sola trinchera de la muerte-
Con el alma en la mano, entre los dientes

el ansia. Sin saber por qué, mataban;
muerte son, solo muerte. Entre alambradas
de infinito, sin sangre, son hermanos
nuestros. Vengadlos, sin piedad, ¡Vengadlos!

Solo está el hombre. ¿Es esto lo que os hace 
gemir? Oh si supieseis que es bastante. 
Si supieseis bastaros, ensamblaros. 
Si supierais ser hombres, sólo humanos. 

¿Os da miedo, verdad? Sé que es más cómodo 
esperar que Otro —¿quién?— cualquiera, Otro 
os ayude a ser. Soy. Luego es bastante 
ser, si procuro ser quien soy ¡Quién sabe

si hay más! En cambio, hay menos: sois sentinas 
de hipocresía. ¡Oh sed, salid al día! 
No sigáis siendo bestias disfrazadas 
de ansia de Dios. Con ser hombres os basta.

¿Qué os transmite el poema? Fijaos como nos infunde un sentimiento de revolución, de unión (“Vamos  -sin rumbo-“, “Salid a ver. Venid. Bebed”, “hermanos/ nuestros. Vengadlos, sin piedad ¡Vengadlo!”). Ello lo consigue tanto por el significado normal como por el emotivo de las palabras que utiliza. Mediante estas, el poeta muestra la pretensión de todos los poetas de esta generación, la Generación de la Poesía Social, que no es otra que conseguir cambiar el mundo a través de los versos.

Este poema en concreto es de Blas de Otero, uno de los principales poetas sociales de las letras hispanas. Si nos fijamos en la pretensión de estos poetas desde el punto de vista actual, más de cincuenta años después, podemos pensar que era una locura pretender cambiar la sociedad a través de la poesía cuando apenas vendía unos cuantos miles de libros. Sí, lo era. Era una locura tratar de cambiar una sociedad (la española en concreto) que estaba subordinada al franquismo, que lo había aceptado como propio probablemente por el miedo a la represión que podía sufrir el pueblo de haberse levantado contra el dictador. Una sociedad, que estaba totalmente oxidada.

Fijaos en este fragmento de un poema de Gabriel Celaya titulado La poesía es un arma cargada de futuro. Celaya también es un poeta social, y en sus versos podemos ver las mismas pretensiones que en los de Blas de Otero. (En este link al podéis ver entera, he decidido seleccionar tan solo los versos más representativos: http://www.poesia-inter.net/gcel5500.htm).

Poesía para el pobre, poesía necesaria 
como el pan de cada día, 
como el aire que exigimos trece veces por minuto, 
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan 
decir que somos quien somos, 
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. 
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo 
cultural por los neutrales 
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. 
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse

Volved a leerlo y fijaos ahora en la tonalidad emotiva de las palabras ¿Qué os parece la utilización del nosotros? ¿Y la utilización de la primera persona del singular, el yo? ¿Qué os transmiten esas palabras desde el punto de vista sentimental? ¿Pensáis que estamos faltos de poesía social hoy en día?

En todos los poemas que escribimos se nos cuelan palabras con significados sentimentales. ¿Qué tal exagerarlo? Es decir, fijaos cuando escribáis como usáis los términos de este modo e intentad utilizarlos con más asiduidad. Así conseguiréis una creación más sentimental y en la que lograréis expresar de una forma natural vuestro estado de ánimo. Recordad una cosa, cuando escribís un poema debéis plasmar vuestros sentimientos dentro del papel. No importa si para el resto de la gente resulta oscuro o poco entendible (no pretendemos publicar un poemario), únicamente debe servir de catarsis interior, de purgación de vuestros sentimientos. El papel en blanco es vuestro psicólogo personal. Con esto yo os propongo estos versos en los que hay palabras con significados sentimentales que remiten al hogar:

Mirando el vaivén del fuego
recordé como lo encendías.
Hace tiempo ya de aquello,
pero el olor a carne asada,
a vino, coñac y Celtas
todavía son recientes.
Ahora quiero decirte,
que los geranios han seguido creciendo,
tú ya me entiendes,
y que hemos dejado de encender fuego
y de asar carne,
pero también quiero que sepas, que en silencio
te recordamos
mirando el vaivén del fuego.
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