Alguna vez…

ALGUNA VEZ…

Alguna vez podremos mirara a la luz,
sin que nos deslumbre.
Alguna vez veremos morir el odio
y enterrarlo con la ira.
Alguna vez nos ampararán los derechos
por igual.
Alguna vez ni ricos ni pobres,
ni razas, ni religiones.
Alguna vez volveremos a vivir en nuestro planeta
limpio y azul.
Alguna vez el respeto por la vida será la auténtica doctrina
y prioridad del ser humano.
Alguna vez el canto a la verdad, a la libertad y al amor
será el himno del universo.
Alguna vez podremos amarnos
los unos a los otros.
Alguna vez habrá…
alguna vez.
ENTRE HOY Y MAÑANA

Se desmaya la tarde porque el ocaso la engaña
con la noche, mientras la rosa seduce
el instante con su fragancia
y belleza; el día es solo mero recuerdo, mañana
ya es casi hoy, y hoy ya es casi ayer,
y ayer te quise, y te dije lo que no está escrito;
posiblemente es lo que se dice del: te quiero.

Y mañana, que es casi ya hoy,
te volveré a decir lo mismito que ayer
por la tarde, cuando las sombras
se vestían de noche.

Pasean las horas cogiditas del brazo
del tiempo en su continuo coqueteo
con la vida camino del destino.

Como un canto a la esperanza,
una brisa vespertina aviva mis recuerdos
que son los tuyos,
pues siempre estás tú en ellos,
entre hoy y mañana.
EPÍLOGO

Si el atardecer de mi vida llega antes que el tuyo
para culminar el pacto de la existencia,
y la oscuridad total hipoteque mi alma
para la eternidad,
allí te estaré esperando
hasta que Tú vengas, para enseñarte el camino
que lleva a ese sitio desde donde el amor nos vino.
Ese amor que Tú me diste
y que Yo compartí contigo.
LLUEVE (2)

Llueve desde oriente a occidente,
desde tramontana a lontananza,
llueve, llueve,
llueve sobre las moribundas hojas
heridas por el otoño,
sobre los troncos cansados,
llueve, llueve,
llueve sobre los montes, tejados,
sobre el asfalto, sobre la tierra, sobre la arena,
llueve, llueve,
llueve sobre las aterciopeladas alas de las aves,
sobre los rostros, sobre las olas del mar,
llueve, llueve,
llueve sobre las verdades,
sobre las mentiras, sobre los mortales,
llueve, llueve,
llueve lágrimas del cielo, llueve esperanzas,
inspiraciones, recuerdos, llora otoño,
llueve, llueve,
llueve sobre la melancólica mañana pintada de gris,
se empañan los cristales difuminando imágenes,
mientras las gotas dibujan imaginarios surcos,
llueve, llueve,
llueve sobre ti, sobre mí, s
obre todas las almas, sobre los mortales,
llueve, llueve,
llueve desde oriente a occidente,
desde tramontana a lontananza,
llueve, llueve.
ME GUSTARÍA

Me gustaría coger mis palabras con las manos
y lanzarlas al vacío como se lanzan los pétalos
de las rosas, al viento, para que te sirvan
como ofrenda de mis sentidos.

Ma gustaría que mis palabras fueran perlas
y mis manos como esos intrépidos pescadores
que se sumergen para pescarlas,
y subir a la superficie hasta tu rostro
y colgarlas en tu cuello.

Me gustaría que mis palabras fueran ramitas de romero,
de hierbabuena y albahaca temprana,
para cortarlas con mis manos y ponerlas en tu boca
para que tus besos me sepan a primavera.

Me gustaría que mis palabras fueran incienso
para ofrecértelas en ofrenda,
me gustaría mis palabras depositarlas en tu regazo,
cerca de tu corazón,
para que sientas más de cerca
la verdad de mi amor.
QUEBRANTOS

Decidme Señor, dueño de mi destino,
¿qué quebrantos a mi vida habéis dispuesto
que no es sosiego esto, ni vida siquiera,
errante la pena por compañera
y la quimera por bandera?

Son los días tan anodinos que prefiero
la oscura noche que acompaña
más a mis penas,
ya que en ella cobijo mi dolor
para que nadie lo vea,
pues no es razón, mi Señor,
que alejes de mi vida
a la que a beber el néctar de su boca me invita
y con la luz de sus ojos ilumina mi vida.
¿No ves que cada vez que de mí la alejas
y de mi lado la apartas,
se me van los sentidos
dejando el frío vacío
de tan prolongada ausencia?
TEMPUS FUGIT

Lejano quedó el último beso,
la última caricia, la última mirada,
apenas unos segundos y todo queda
en un recuerdo perdiéndose en el olvido.

Cómo corre la vida,
qué veloz el tiempo,
hace apenas un segundo era ahora…
y ahora ya se fue.

El instante presente es el que vale;
por eso déjame que te besa
¡ya!,
pues cuando mis labios se separen de los tuyos,
los besos del pasado ya serán.

Cómo corre la vida,
qué veloz el tiempo es…
tempus fugit.
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